¡AMADO DIOS! YO:

Estoy aquí únicamente para ser útil. Estoy aquí en representación de Aquel que me envió. No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará. Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo. Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar. [UCDM - LT, Cap. 2, 18.2 - 18.6]

♥ Una excelente obra ♥

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miércoles, 28 de octubre de 2009

Arreglando problemas ...



Algunas veces, los problemas de la vida se nos aparecen en tal número y tan inflexibles que parecen ser imposibles de resolver. Cuando comenzamos a estudiar Un Curso de Milagros, podríamos esperar que de alguna manera el Curso resuelva todos nuestros problemas. Es bien cierto que el Curso ofrece la respuesta a nuestros problemas, pero no de la manera que pensamos. Nuestros problemas no dejan de aparecer.

Hace unos días, me levanté por la mañana con mi cabeza llena de pensamientos acerca de todas las áreas de mi vida que no estaban bien (de acuerdo a como yo las percibía). Todos sabemos a qué clase de cosas me refiero: preocupaciones monetarias, preocupaciones por mis relaciones, con mi trabajo, problemas con mi familia, mis padres, mi pareja, los chicos, problemas con mi jefe, los molestos vecinos, ese viejo conocido que sigue haciendo (o no haciendo) eso, la casa es muy pequeña, demasiado vieja, mal ubicada, me falta autoestima y confianza…

Mis preocupaciones específicas esa mañana estaban relacionadas con mi trabajo en la Red de Milagros, con la falta de dinero, el futuro, con mi perpétua ausencia de relaciones, con mi salud, con que me estoy haciendo viejo y si mudarme o no. ¿Cómo hago para solucionar todo esto? Era demasiado, y no sé por dónde empezar.

Luego, por supuesto, me di cuenta que en realidad, no hay respuestas “allá afuera”; porque los problemas no están “allá afuera”. Es tan liberador saber que el mundo fue puesto de esta manera por el ego, precisamente para que no funcione. Fue puesto de esta manera para que represente lo opuesto a la paz del Cielo.

El mundo fue puesto así por el ego como una “pantalla de humo” para engañarnos y distraernos en la búsqueda de nuestro único problema; que para decirlo sencillito, es que nos hemos olvidado quiénes somos.

Cometemos un error tonto al creer que podemos estar separados de nuestro creador. Y habiendo creído esto, nos las hemos arreglado para encontrar evidencia que confirme esta creencia y olvidar que en algún momento tomamos una opción equivocada.

Nuestros “problemas” no desaparecen, sino que dejan de ser percibidos como problemas. Una vez que creemos que estamos aquí, creemos que nuestros problemas y sus soluciones están también aquí - tal cual mi confusión matutina me demostró tan claramente-. La verdad es que el mundo nunca funcionará. Es un lugar que funciona mal, porque el ego, que lo creó, es un pensamiento que funciona mal.

El ego quiere que estemos preocupados tratando de arreglar todo esto infructuosamente. Le encanta vernos infelices. Se frota las manos con alegría ante nuestra desdicha, con la condición de que sigamos buscando el problema donde no está –en el mundo–, y buscando una solución cuando no hay ninguna. Si no podemos, nos va a alentar a negar nuestra pena y simular que todo esta de maravillas en el mundo.

Con cualquiera de los dos caminos, el ego quiere que nunca pongamos en duda que es nuestro amigo. No quiere que miremos dentro de nuestra mente en donde el verdadero problema (el pensamiento de separación) y nuestro verdadero Amigo, el Espíritu Santo, realmente están.

Una vez que nos demos cuenta que el mundo jamás dejará de tener problemas, dejaremos de intentar arreglarlo, y empezaremos a reírnos de la chifladura del pensamiento del ego y nos reconectaremos con la cordura que se encuentra en nuestra mente.

Una vez que empezamos a practicar, se va haciendo más fácil. No es que nuestros “problemas” desaparezcan, sino que dejan de ser percibidos como problemas.

Ahora son oportunidades para acordarnos de que tenemos que reconectarnos con la Solución Interior. Nuestra vida se transforma en una vivencia para recordar y para olvidar alternativamente.

La medida de nuestro progreso no es la ausencia de problemas, sino en cuán bien enfrentamos los problemas a medida que se suceden. Mientras vamos practicando, nos toma menos tiempo acordarnos. Éste es el sueño feliz.

¿Es que acaso el mundo empieza a funcionar cuando nuestra mente se alinea más con el espíritu? Puede ser.

Cuando dejamos ir nuestra culpa y dejamos de proyectarla sobre el mundo, nuestras vivencias pueden tan sólo mejorar.

Pero un mundo que funciona no es más verdadero que uno que no funciona. Ambos nos distraen al hacernos creer que la acción está “ahí afuera”.

Nada de este mundo va a funcionar en el sentido de conseguir la paz mental que andamos buscando.

El camino de Un Curso de Milagros es ver al mundo de otra manera, a través de la visión del perdón del Espíritu Santo, en lugar de los ojos del ego que todo condenan. A fin de cuentas, la respuesta a la duda de que si el mundo andará mejor o no, realmente no importa.

Deja de ser la cuestión principal.

Al final, dejaremos de creer en la realidad de este drama.
Escrito por Ian Patrick, publicado en www.milagrosenred.org

!!CAMINEMOS TODOS HACIA UN GRAN DESPERTAR¡¡

"El Curso de Milagros" es un comienzo,no un
final.Tu amigo, el Espiritu Santo,va contigo.No estamos solos El siempre nos
acompaña! Cualquier cosa que nos pase o nos preocupe, estoy segura que El nos
guiara para retomar el camino a la Paz...Todo lo que tenemos que hacer es acudir a El y pedir una respuesta y esperar pues El te la dara con mucho Amor ....Ten confianza absoluta!!

Si no crees que ya estás preparado, si piensas que aún no estás listo, deja de pensar. Lee otra vez estas palabras de amor y deja que el sonido del amor se lleve tus preocupa­ciones. Entrégame a mí los pensamientos que aún te perturban y yo te los devolveré transformados por el Amor. No te lamentes por tus pensamientos ni creas en pérdidas de ningún tipo. De esta manera todo lo que ya has recibi­do será recordado en esta hora de la segunda venida de Cristo. (Libro Curso de Amor)

AMADO DIOS :
Te entrego este instante santo
Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz.

1. Y si necesito una palabra de aliento, Él me la dará. 2Si necesito un pensamiento, Él me lo dará también. 3Y si lo que necesito es quietud y una mente receptiva y serena, ésos serán los regalos que de Él recibiré. 4Él está a cargo a petición mía. 5Y me oirá y contestará porque Él habla en Nombre de Dios mi Padre y de Su santo Hijo.(Curso de Milagros)


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